“Hay suficiente belleza en estar aquí y no en otra parte”

Fernando Pessoa

Mindfulness es una práctica de meditación y una forma de vivir.

Es una invitación a estar en el momento presente, en el aquí y ahora, con aceptación, sin juzgar y con amabilidad hacia nosotros mismos.

Es ser consciente de lo que está ocurriendo en nuestra vida momento a momento, que es lo opuesto a vivir con el piloto automático, modo en que vivimos en muchas veces, comiendo sin saborear, tocando sin sentir y hablando sin saber que estamos diciendo.

La palabra Mindfulness que se traduce al español habitualmente como atención plena, define un estado de conciencia y una práctica de meditación, cuyos orígenes se remontan a más de dos mil años atrás. Si bien ha formado parte de tradiciones contemplativas occidentales y orientales, es en el budismo donde se plasmó su mayor desarrollo.

Mindfulness es la traducción al inglés de la palabra Sati de la lengua Pali, que alude a recordar o no olvidar. Es decir, mantener la atención en el momento presente y recordar recuperarla cuando nos distraemos.

Nos referiremos al Mindfulness, dentro del contexto occidental, como una práctica que se ha introducido al campo de la salud y crecimiento personal.

Jon kabat- Zinn, fue el pionero en las aplicaciones clínicas del Mindfulness, creador del reconocido programa MBSR, de reducción de estrés, que cuenta con más de 30 años de investigación de sus resultados.

Kabat Zinn define el Mindfulness  como “una conciencia sin juicios que se cultiva instante tras instante mediante un tipo de especial de atención abierta, no reactiva y sin prejuicios en el momento presente” (Kabat-Zinn, 2013)

Este estado de conciencia incluye algunas cualidades que son consustanciales; presencia, aceptación, desidentificación y amabilidad hacia uno mismo.

La presencia mental significa prestar atención de forma deliberada, en el momento presente y sin enjuiciarla. (K.- Zinn, 1995) Se trata de ser testigos imparciales de nuestra propia existencia, lo que requiere tomar conciencia del constante flujo de juicios y de reacciones a experiencias tanto internas como externas en las que por lo general, nos vemos atrapados y aprendamos a salir de ellos. (K.- Zinn, 2012)

La aceptación significa ver las cosas tal cual son en el momento presente, para  actuar con claridad sobre la realidad. La aceptación no quiere decir resignación o tener una actitud pasiva, si no una actitud de apertura hacia la experiencia, sin resistencia.

Las desidentificación se refiere a no aferrarse a los pensamientos y emociones, si no por el contrario soltarlos tomando conciencia de su impermanencia. Para esto es necesario desarrollar una meta cognición sostenida, tomando conciencia de lo que ocurre en la mente con una actitud de desapego. Esto genera un mayor discernimiento y una nueva forma de vincularnos con la experiencia propia.

Durante los últimos 30 años, la práctica de Mindfulness se ha integrado a la  Medicina y Psicología de Occidente. Es aplicada, estudiada científicamente y por ello reconocida como una manera efectiva de reducir el estrés, aumentar la autoconciencia, reducir los síntomas físicos y psicológicos asociados al estrés y mejora el bienestar general.